Querida Adolescencia,

Carta de Carla Domecq, formadora del nuevo Seminario de formación Comprender y acompañar a la adolescencia y miembro del equipo de Pedagogía de Emergencia España e Iberoamérica

Foto de Emmanuel Olguín en Unsplash

«Me pregunto qué nuevos colores ves en el Mundo de hoy y qué nueva lente tengo que transformar, pulir y limpiar para verte con una mirada más adecuada y así reconocer y comprender la tuya.»

Querida Adolescencia,

Desde hace unos años, y sobre todo desde que llegó la pandemia con las distintas medidas de confinamiento y restricciones sociales, te siento diferente, distante, lejos. Observo que navegas por momentos difíciles y te sientes a veces sola, muy sola, incomprendida y cuando intentas comunicarte no te salen las palabras que intuyo necesitas para compartir todos los cambios intensos y profundos que percibes en tu interior. Tu mente, tu cuerpo, tu alma y corazón están distintos.

En las noticias y diarios dicen cosas de ti, como si fueran verdades, y eso sé que duele, y mucho. Nunca las verdades medio contadas fueron verdades. No te preocupes, yo eso que cuentan, no me lo creo.

Me pregunto qué nuevos colores ves en el Mundo de hoy y qué nueva lente tengo que transformar, pulir y limpiar para verte con una mirada más adecuada y así reconocer y comprender la tuya.

Sé que tienes muchas enseñanzas que darme y de las que tu misma vas a beber y nutrirte para continuar tu camino hacia la madurez, y también sé que es un sendero para transitar de la mano. Nos necesitamos. Como en un juego de espejos, luces y sombras, podemos redescubrirnos y avanzar.

He leído libros y libros sobre estos años que estás transitando, he cursado talleres y formaciones y he preguntado a profesionales y expertos, pero con todo ello, sigo con las preguntas en mi interior: ¿quién eres hoy? ¿qué necesitas? ¿cómo nos podemos ayudar?

Es por ello que te escribo esta carta, porque eres muy importante, siempre lo has sido, y quiero que sepas que estoy aquí para ti. Para iniciar un nuevo diálogo, donde podamos intercambiar nuestra mirada, de lo que es ser humano, de lo que necesita el Mundo para ser un lugar más amable para todos, de lo que necesitas tú para dejar tu huella en él y que tu vida tenga un propósito digno y verdadero.

Te espero con los brazos abiertos para cuando estés preparado y sé que llegarás cuando también yo pueda recibirte.

Carla Domecq*

El domingo 7 de Mayo de 2023 inicia el Seminario de formación Comprender y Acompañar la Adolescencia, 1ªEdición. Un espacio para poder dar respuesta a estas y otras preguntas sobre esta etapa evolutiva y donde se dará el espacio y tiempo para recorrer este camino de conocimiento y descubrimiento. Es una formación 100 % online. 18 Módulos, en 18 meses, con 25 docentes internacionales que hoy en día están en contacto y trabajan con adolescentes en distintas partes del mundo. El plazo de inscripción cierra el 12 de Mayo 2023.

Información e inscripción: c&adolescentes@unartes.com

Web: https://unartes.com/adolescencia/

Anita Isla es también docente en un módulo de este seminario.

*Carla Domecq Psicoterapeuta infanto-juvenil. Licenciada en Psicología (Especialidad Clínica) 
por la Universidad Pontificia de Comillas, Madrid.
Experta en Intervención Psicológica en Contextos 
Educativos por la Universidad Complutense de Madrid. 
Maestra Infantil Waldorf por el Centro Superior de 
Estudios Universitarios La Salle.
Especialista en Terapia Gestalt Infantil y Juvenil.
Pedagoga de Apoyo Waldorf (Extra Lesson) por el
Centro de Formación de Pedagogía Waldorf. 
Pedagoga de Emergencia. 
Seminario de Desarrollo Profesional Psicoterapia de Integración y Reprocesamiento del Trauma (Nivel II en curso).

Añade la dislexia a tu curriculum para subir puntos

¿Y si la dislexia no fuera una desventaja? La ONG, Made by Dyslexia, creada por disléxicos exitosos, acaba de lanzar una campaña dirigida a familias, docentes y empresas para alentarles a potenciar “cada mente disléxica” Sostienen que el pensamiento disléxico “inventó la bombilla, el iPhone, el aeroplano o el motor de explosión y es necesario para dar forma al futuro”

Aquí podrá ver los videos de la campaña, con famosos como la científica espacial Maggie Aderin-Pocock, la actiz Keira Knightley , el empresario Richard Branson o la periodista de educación Tori Cadogan.

Con la campaña, han logrado que Linkedin ofrezca a sus miembros en todo el mundo poder añadir a sus perfiles la etiqueta “Pensamiento Disléxico”. Además, que Dictionary.com añadiera ese término con la siguiente definición: un enfoque para la resolución de problemas, la evaluación de la información y el aprendizaje, a menudo utilizado por personas con dislexia, que implica el reconocimiento de patrones, el razonamiento espacial, el pensamiento lateral y la comunicación interpersonal.

En los años ochenta, el psicólogo y profesor de Harvard, Howard Gardner estableció la teoría de las inteligencia múltiples, que entonces eran siete y hoy ha ampliado a nueve. Inteligencias que cada ser humano puede poseer en mayor o menor medida y en distintas combinaciones que lo convierten en una persona única. Los test de inteligencias al uso eran muy limitados y nos impedían entender que un niño podía tener otras habilidades valiosas, distintas a las lógico-matemáticas o lingüísticas. Acercándonos con ternura y respeto a cada ser que nos toca criar o que llega a nuestras salas de clase podemos identificar sus potenciales y descubrir qué le interesa, en qué destaca, qué le es fácil.

Aquí tienes el enlace a la ONG Made By Dyslexia ( en inglés) por si quieres tener una visión actualizada de la dislexia y encontrar algunas herramientas para familias y docentes.

En esta interesante entrevista de 2012, Steven Spielberg cuenta que fue un estudiante disléxico y, al no haber tanta información como ahora, sus retrasos en la lectura se achacaban a que era perezoso. Sin embargo, aunque tardaba el doble que otros alumnos en acabar un libro, conseguía una gran comprensión del texto, retenía casi todo lo que leía y saboreaba como estaba escrito porque leía lento. Parece que esa lentitud le ayudo después a escribir algunos guiones inolvidables de la historía del cine y a dirigirlos.

Cada criatura que llega al mundo trae sus propias inteligencias y habilidades. Debemos observarla y descubrir las grandezas que hay en ella antes de intentar someterla a normas estándar que, como en el caso de la dislexia, no tienen en cuenta su gran potencial. Una de cada cinco es disléxica. Crea un vínculo de esperanza con ella, valora su pensamiento diferente y propiciarás las respuestas positivas que pueden aportar a la humanidad.

Autores: Anita Isla y Manuel Valmorisco

Los últimos coletazos de la pandemia son una montaña rusa. Evitemos el vértigo a los niños.

«Las epidemias permiten entender la humanidad y la historia. Tocan las fibras más íntimas de nuestra naturaleza humana…Nos plantean preguntas de vida o muerte y nuestra actitud hacia ambas. Nos preguntan sobre nuestra ética. Nos muestran si nuestro mundo se preocupa por la gente más necesitada. Las epidemias son como mirarse en el espejo de la humanidad. Y puedo decirle que no todo es bello. Tenemos un lado oscuro. Pero también un lado brillante, hay héroes en esta historia» Frank Snowden, Autor de Epidemics and Society: from Black Death to the present. Entrevista en La Nación. Buenos Aires,  Marzo 2020

La aparición de cepas más contagiosas del virus está alterando y dilatando el esperado fin de la pandemia. Desafiando al optimismo una y otra vez con crisis inesperadas.

En Israel, la libertad para estar sin mascarillas en lugares cerrados duró solo ¡10 días!  por un repunte exponencial de los casos y una posible cuarta ola.

En España, tras decretar el fin del estado de alarma, con las cifras de contagios bajando y las de las vacunaciones en record; cuando celebraban haber mantenido las escuelas abiertas durante todo el curso; en los mismos días en que se eliminaba la obligación de  mascarillas al aire libre, se declara un súper brote entre estudiantes que habían hecho el viaje de fin de curso a Mallorca: Más de 2000 casos positivos de coronavirus y casi 6000 jóvenes  en cuarentena, repartidos por todas la regiones. El gobierno de la isla rastrea y confina en un hotel a casi un centenar de estudiantes. Tres jóvenes escapan del hotel. Varios padres recurren en los tribunales denunciando detención ilegal… otros sacan casi por las bravas a sus hijos de allí.

En Chile,  tras un 2020 en que las clases presenciales fueron escasa o nulas, abrimos este año escolar con muchísima esperanza y alegría. La cara de niños y niñas al volver al jardín y reencontrase era maravillosa. La alegría no duró mucho: A las cuatro semanas tuvimos que volver al confinamiento. Esta vez conocíamos el fenómeno, estábamos más preparados y pudimos acompañar a las familias, haciéndoles llegar materiales y actividades con mayor eficiencia. Tras cuatro semanas de cuarentena, los niños volvieron al jardín pero, de nuevo a las cuatro semanas… ¡otra cuarentena! Entrando y saliendo así es muy difícil que los niños adopten el ritmo estable que necesitan para, entre otras cosas, fortalecer su sistema inmune. En especial, para los que asistían por primera vez y necesitaban un periodo de adaptación a esta nueva situación de vida: compartir con otros… Inesperadamente, la cuarentena se levantó a las dos semanas. Volvimos a tener a los niños en el jardín pero solo para una semana porque llegan las vacaciones de invierno. Tuvimos que decidir qué hacíamos en unos pocos minutos ¿Tomábamos vacaciones o seguíamos las clases para que los niños no sufrieran otra interrupción de su ritmo?

Los tres ejemplos de estos países retratan la época. Estamos subidos sin querer a una montaña rusa cruel, llena de sorpresas, giros de guion y caídas en el vacío. Dilemas que necesitan respuestas sin tiempo para reflexionar lo suficiente. Tiempos volátiles, difíciles… La incertidumbre sigue aquí y llevamos el desgaste de 15 meses de pandemia que nos afectan ¡Cómo no iban a afectarnos si ha sido un drama del que no había antecedentes desde la gripe y la tuberculosis de hace un siglo! Estamos todos fuera de nuestro equilibrio, de nuestro centro. Alterados. Crece la polarización en las discusiones y nos echamos culpas los unos a otros.

Aceptémoslo, comprendámonos. Por nosotros y por nuestros jóvenes, niñas y niños. Intentemos reducir el efecto de estos sube y baja, de estos vaivenes, manteniendo la calma frente a ellos y, sobre todo, frente a los dilemas y problemas que su educación está planteando. No podemos detener los altibajos de este desastre pero si paliarlos. Para ello, os proponemos :

1. Rescatarse a si mismo: auto cuidarse. 2. Despolarizarnos: no sobre reaccionar en las discusiones y escuchar con generosidad. 3. Colocar siempre a los niños en el centro de nuestro pensamiento y nuestras decisiones

1. Recatarse a sí mismo

Tenemos que volver a encontrar nuestro centro. Así irradiaremos serenidad y paz a la infancia, familia y colegas. Te proponemos tomar este hábito sencillo que  recomienda el experto mundial en trauma, Doctor Bessel Van der Kolk, cuya sabiduría ha estado guiándonos durante la pandemia:

Te invito a que prestes atención a lo que se siente al estar sentado en la silla en este momento. Fíjate dónde están tus pies. Concéntrate en tu cuerpo, solo observa dónde estás. Respira.

Hazlo cada mañana antes de comenzar la jornada. Repítelo en el día y, sobre todo, antes de una reunión o discusión importantes.

Además, en este blog encontrarás el artículo sobre auto cuidado que escribimos para la cuarentena: Mejor que imaginar donde nos llevará esta tormenta, es ocuparnos de que la capitana/ el capitán llegue bien, dedicado a mamás, papás y responsables educativos. Míralo aquí. Está escrito con cariño y tienen consejos valiosos para este momento.


2. Despolarizarnos

Todos estamos alterados, mejor  conceder al otro el beneficio de la duda. Aceptar que aunque sus decisiones o sus opiniones no nos gusten, son tan bienintencionadas como las nuestras. Evitemos polarizarnos en las discusiones, no empecinarse en lo que creemos que es correcto. Respetar. Escuchar. Respirar antes de contestar. Acoger. Tengamos compasión los unos por los otros, sabiendo que estamos afectados por tantos meses de encierros, con miedo a la muerte propia y la de nuestros seres queridos, al derrumbe de nuestros ingresos… Apostemos por la confianza en nosotros mismos y en nuestras comunidades. A pesar de errores, hemos reaccionado con velocidad y solidaridad. ¡Confiemos!

3. Poner siempre a los niños en el centro

La infancia necesita ritmo y esta época es lo contario. Los niños necesitan escuela, nos llevan diciendo desde el primer gran confinamiento cuánto echaban de menos a sus compañeros y a sus profesores. Un buen ejercicio es mirar nuestra infancia y adolescencia y reconocer la importancia de esos encuentros y cómo han modelado nuestra personalidad… Hoy están accesibles los estudios y estadísticas del deterioro de la salud mental en estos grupos etarios. Cada familia, cada comunidad educativa tiene sus problemáticas, tiene que hacer su diagnóstico y tomar iniciativas en un ambiente reposado y sin enfrentamientos.

En nuestro jardín, resolvimos ¡en pocos minutos!  que no íbamos a cerrar durante las vacaciones. Una decisión que desbarataba nuestros planes familiares y nuestra necesidad de descanso… Hay quienes piensan que las cuarentenas han sido un periodo de pausa para los docentes… Me atrevo a decir que es cuando hemos tenido que realizar más trabajo.

Nos pareció que, tras tantas interrupciones, debíamos ofrecer a los niños un periodo de ritmo constante. Es lo que necesitan, lo que les consuela, lo que les hace felices, lo que los sana. Tal como va la montaña rusa,  pueden ser que el resto del curso sea normal  o quizá tengamos que cerrar otras veces. ¿Quién lo sabe?

Entre los papás y las mamás del jardín hubo un porcentaje importante que aprobó nuestra decisión y otro que disentía. Ambas partes tenían razones y fundamentos válidos. El dilema vacaciones/ritmo de los niños no era menor.

Nuestro jardín va a seguir sin interrupción al menos otras cuatro semanas. Solo pedimos que entiendan que nuestra elección corresponde al estilo de esta época. Dramática, difícil y reactiva ante acontecimientos muy rápidos. Padres, madres y colegas, aunque ustedes opinen lo contrario, acepten que lo hemos hecho pensando en nuestros niños, que les ha tocado crecer en esta época sobresaltada, sin mapa ni seguridades. Poner a la infancia y a la adolescencia en el centro de nuestro pensamiento ayudará a reducir su vértigo en esta “fantasilandia” cruel que les ha tocado vivir.

Madres, padres, colegas, Cuídense, los queremos.

Autores: Anita Isla y Manuel valmorisco

Photo by Mateo Fernández on Unsplash

Declaración de esperanza: Los estragos del confinamiento en niños y jóvenes pueden ser aliviados por un regreso atinado a la escuela

Más de 160 países tuvimos que cerrar las escuelas por la pandemia y 1500 millones de niños y jóvenes se quedaron sin clase de un día para otro. Ahora todos nos enfrentamos al deseado y temido regreso. La pregunta clave es ¿Cómo están los alumnos que vamos a encontar? Y tras hacer este diagnostíco, ¿Qué necesitan de nosotros, comunidad educativa y familias? ¿Qué debemos cambiar para responder en este momento inédito? Vamos a contestar a estas preguntas cruciales con la ayuda de investigaciones e informes de expertos de todo el mundo. Rara vez tantos seres humanos de distintos países han pensado al unísono sobre un problema.

En este artículo, empezamos por mostrar las evidencias del estado mental post cuarentena de nuestros niños y jóvenes, y los síntomas que mostrarán. Les anticipamos que muchos no están bien, pero en los tres artículos siguientes, desarrollaremos las soluciones. ¡Ánimo a todos, las hay!:

1. Priorizar la salud mental sobre lo curricular.

2. Doble ración de naturaleza

3. Nueva valoración del profesor/a y la escuela

Venimos de la Pedagogía de Emergencia y de décadas de educación Waldorf y hemos visto muchas veces como niños y jóvenes con traumas sanaban si encontraban conocimiento, dialogo, comprensión y acogida. Verán como muchos científicos, profesionales de la salud mental, educadores y personas sabias en todo el mundo están remando para ofrecérselo a nuestros niños.

Los niños se han tenido muy poco en cuenta en las decisiones sobre la cuarentena. Podían ir a parques y malls pero no a la escuela que, cómo verán, es esencial para ellos. Intentemos ahora tenerlos más presentes. Una generación espera que acertemos.

Así están los alumnos: miedo, preocupaciones, pantallismo, estrés.

Andy Hargreaves , Research Professor in Education, Boston College, dice en The Conversation “Después de semanas o meses en casa, los estudiantes habrán perdido el apoyo cara a cara de sus profesores. Muchos jóvenes habrán experimentado pobreza y estrés. Es posible que hayan visto a miembros de la familia enfermarse o empeorar. También, que hayan tenido pocas oportunidades de jugar al aire libre. Las tasas de abuso doméstico y peleas por arreglos de custodia han ido en aumento durante la pandemia del COVID-19. Muchos niños habrán perdido los hábitos que enseñan las escuelas: sentarse en círculo, esperar su turno, saber escuchar y cooperar. Más de unos pocos exhibirán signos de estrés postraumático. Muchos habrán pasado horas mirando teléfonos inteligentes o con videojuegos. Y las brechas de aprendizaje, sin duda se ampliarán entre los niños de hogares más pobres y los más acomodados.”

Las investigaciones confirman este diagnóstico. Al principio de la cuarentena, en abril de 2020, un grupo de investigadores y sociólogos españoles hicieron un estudio de urgencia (puede descargar aquí), dándole voz a niños y jóvenes. Cuando se realizó la encuesta, apenas llevaba tres semanas confinados , pero ya aparecían síntomas de preocupaciones y miedos: muerte de familiares, pérdida de trabajo de los padres, pobreza… Imagine cuando las semanas se convirtieron en trimestres.

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