Niños bajo bombardeos: Reales en Ucranía. Mediáticos, aquí.

Bombardeos, dibujos realizados por niños durante la Guerra de España. 1936-1939, donde se bombardeó por primera vez a la población civil. BNE

Autores: Anita Isla y Manuel Valmorisco ©

Ya en tiempos de paz, los niños están ausentes de muchas decisiones de los gobiernos, pero cuando estalla una guerra es evidente que nadie les dedica ni un segundo de reflexión.

Pensemos en los niños y las niñas de Ucrania. Arrebatados, de un día al otro, de su vida familiar, cotidiana. Absolutamente superados por los acontecimientos inimaginables e incomprensibles para su entendimiento. Los que todavía esten en sus hogares -que ya no son su lugar seguro- vivirán corriendo a los refugios anti aéreos cada vez que suenen las sirenas y las explosiones. Pasando el día en la habitación más interior de la casa, lejos de las ventanas. Sin colegio, sin parque, sin calle. Su mundo se desmorona y no tienen ninguna capacidad de entender por qué. Según los medios, cuatrocientos mil niños, están viviendo en la zona invadida.

Los desplazados, más un millón de mujeres y niños, huyen por las carreteras, en trenes o a pié. Se alejan del peligro de las bombas pero se enfrentan a otros: Vivir a la intemperie en una época de bajas temperaturas y dormir en hangares o estaciones sin calefacción ni electricidad supone un alto riesgo de enfermedades respiratorias. La escasez de agua potable, además de la deshidratación, implica menos higiene y las consiguientes enfermedades de la piel e intestinales. Además, tendrán que realizar caminatas desfallecedoras…Y la posibilidad del abuso, que siempre acompaña a mujeres y niños desprotegidos. Lo que hemos visto en tantas guerras y éxodos masivos.

En estos momentos, equipos de Pedagogía de Emergencia Alemania están en Cracovia formando profesores y responsables sociales para recibir a los niños e intentar que este gran trauma no se instale en ellos.

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El impacto de los medios en la infancia

Portada de George Lois Mayo 1967

Esta portada de la revista norteamericana Esquire de Mayo de 1967, ilustra dramáticamente como los niños están inermes ante las noticias trágicas de los medios.

Rememora los momentos en que el mundo, conmocionado por el magnicidio del presidente Kennedy, vió en directo, solo dos días después, como disparaban a bocajarro a Lee Harvey Oswald, su presunto asesino.

Los niños son órganos de percepción que lo ven todo y lo escuchan todo, pero no tienen las herramientas para procesar la acumulación de imagenes terribles de los medios. En este blog, recomendamos limitar las veces que los niños ven estas noticias, que repiten incansables los informativos. Especialmente en épocas difíciles como la pandemia, con sus cifras de fallecidos, o sucesos de extrema violencia como guerras o revueltas sociales.

Esta imagen fue creada por el creativo publicitario George Lois que entre 1962 y 1972, revolucionó para siempre el arte de las portadas editoriales (Aquí puedes ver una selección ). No te las pierdas. Verás que no han envejecido. Son obras maestras de la síntesis y el poder de la imagen sin grandes titulares para captar la atención. Portadas de autor, con opiniones comprometidas con las causas sociales del momento. Destacan las de Cassius Clay,  asaeteado como un San Sebastián martirizado por su negativa a ir al Vietnam y por su lucha pro derechos civiles, la de Virna Lisi afeitandose, que se ha «versioneado» después muchas veces, o la de Andy Warhol hundiéndose en una lata de sopa Campbell.

EL Museo MOMA de NY le dedicó una exposición en 2008. Aquí puedes ver la exposición y la nota de prensa que publicó el museo.

El pasillo de los traumas tempranos

Un instituto USA, pionero en aplicar pedagogía orientada por el trauma, mejora resultados académicos y de conducta en alumnos problemáticos.

“Cuando te descorazone descubrir que el trauma cambia el cerebro, recuerda que también lo cambia la curación» NH Neurotraining

La ciencia ha estudiado los efectos de los traumas infantiles (A.C.E, Adverse Childhood Experiences) solo desde los años 90. Antes se creía que los niños eran resistentes al trauma y que se recuperaban antes que los adultos. Ahora tenemos investigaciones clínicas, pruebas y casos que demuestran lo contrario. El Center for  Developing Child de Harvard University, establece que cuanto más experiencias adversas severas sufre un niño, más posibilidades tendrá de sufrir enfermedades coronarias y diabetes, de alcanzar peores calificaciones académicas y ser más proclive a las adicciones.

La cantidad de niños que sufren estas experiencias no es tan pequeña como nos haría pensar el silencio que las rodea. El psiquiatra Bruce Perry, Fundador del Child Trauma Academy, con enorme experiencia clínica con niños y adolescentes, dice en su libro El niño que fue criado como perro que “según estimaciones moderadas, el 40% de los niños norteamericanos sufrirán al menos una experiencia potencialmente traumática antes de cumplir 18 años. Pueden ser la muerte de un progenitor, violencia, abusos, desastres naturales, accidentes…»

En la última década, los avances sobre trauma infantil, que con tanto éxito se han aplicado a la terapia individual, comienzan a integrase en la práctica de instituciones sociales y educativas. Una experiencia pionera es la de este instituto del estado de Washington, especializado en alumnos problemáticos, tal como nos describe este revelador articulo de la revista Yes! Positive Solutions.

Descubriremos que tras una década de aplicar este enfoque, los resultados han sido tan buenos que algunos de sus métodos se han extendido a otras instituciones de la ciudad, llegando a ser adoptados hasta por la oficina del sheriff.

Cuando un/a alumno/a llega por primera vez a clase, encuentra en los pasillos grandes affiches con los traumas más comunes: abuso emocional, físico y sexual; madre maltratada ; un miembro de la familia drogodependiente o con una enfermedad mental; separación de los padres; abandono, un miembro del hogar en prisión… Junto a cada problema, aparecen consejos sobre cómo fortalecer la resiliencia. Una forma de trasmitir a los alumnos que sus traumas son compartidos por otros y que esa institución les entiende y escucha.

Los invitamos a leer el artículo y chequear las cifras de sus logros. La conciencia del trauma, como una de las explicaciones de problemas escolares, será pronto parte de la formación de todos los que nos dedicamos a la educación o al cuidado de niños y adolescentes. Empecemos desde hoy, la pandemía y el confinamiento son adversidades severas para nuestros niños, niñas y adolescentes.

Autores: ©Anita Isla y Manuel Valmorisco

Recreación pasillo: Photo by Thomas Park on Unsplash. Recortable: Biblioteca Digital Hispana

Intervención del equipo de Pedagogía de Emergencia España por el volcán de La Palma.

Imagina que un  volcán erupciona a menos de un kilómetro de tu casa, le oyes rugir noche y día, la ceniza cae sobre tu cabeza, la lava corre por las calles de tu pueblo y engulle la plaza, la iglesia, tu escuela y tu casa. Imagina ahora que eres un niño… Necesitas ayuda a tiempo para que el trauma no se instale.

Un equipo de 9 personas de Pedagogía de Emergencia España, llegó a La Palma para una intervención con niños, jóvenes y adultos. Seis son miembros del equipo español; uno, miembro de PdeE Alemania y dos alumnas que están terminado su formación en PdeE.

Su labor ha comenzado por impartir seminarios sobre “Niños, adolescentes y trauma” para capacitar a docentes, terapeutas, psicólogos  y trabajadores sociales de la Isla. Una parte del equipo sigue dando formaciones, mientras la otra está actuando directamente con los niños y familias afectadas. En especial a las 200 personas desplazadas, adultos y niños, alojadas en un hotel porque sus casas han sido destruidas por la lava.

El equipo tiene su base en el lado sur de la isla  y cada día la cruzan hasta Los Llanos de Aridane, la zona más afectada por el volcán. En palabras de la  coordinadora, Diana Tessari : “Cuando llegamos, el volcán ruge, la ceniza vuela, cubre los coches…Trabajar con ese rugido, que te mueve interiormente y parece que vibrase el pecho, es muy conmovedor.”

Diana subraya también la increíble fortaleza de las personas y su amor por la isla. Muchos están viviendo en casas de amigos y familiares y le cuentan como el sentido de comunidad, que se rompió por el confinamiento, está de vuelta a causa del volcán.

Mandamos nuestros ánimos a est@s querid@s colegas de Pedagogía de Emergencia. En todo el mundo hemos actuado en terremotos, tsunamis, explosiones, incendios devastadores, estallidos de violencia y hemos comprobado la importancia de una acción temprana contra el trauma.

Imagenes tomadas por el equipo de PdeE sobre el terreno

Os invitamos a todos a mandarles mensajes de apoyo a través de los comentarios de este blog o en nuestra página de Facebook. Se los haremos llegar y seguro que les dará ánimos.

Quienes queráis colaborar económicamente con los costes de esta intervención, escribidnos aquí también y os haremos llegar la cuenta de Pedagogía de Emergencia España para las donaciones.

¡Qué sientan nuestro apoyo! Muchas gracias.

Autores: Anita Isla y Manuel Valmorisco

Os recomendamos ver esta entrevista en video de los responsables del equipo realizada por nuestros amigos de «Palabra de Rudolf Steiner»

¿Dónde despertaré hoy? Cuento inédito para niñ@s en separaciones (mayores de 5) y algunos consejos para cuidarlos.

Estos últimos meses, muchas familias y profesoras me han pedido cuentos para separaciones. No sé si es por la pandemia… No puedo sacar conclusiones todavía. Lo que si podemos hacer es acompañar estos momentos dificiles de la infancia, sugiriendo algunas herramientas para las familias y escribiendo este cuento:

Autores ©: Anita Isla y Manuel Valmorisco

El rayo de sol entró por la ventana y fue atravesando todo el dormitorio hasta que alcanzó la cara de Juan, que dormía como un leño con una sonrisa feliz. La luz que atravesaba sus párpados era fuerte, muy fuerte. ¡Qué raro! Juan no estaba acostumbrado a que el sol le diera en la cara por las mañanas. Dio la espalda al sol; no quería despertarse todavía. Que nada interrumpiera el sueño mágico que estaba teniendo:

Iba andando por la ribera de un rio poblada de árboles. La corriente hacía un ruido melodioso al pasar sobre las piedras redondas del lecho. Tras una curva, en medio de una pradera dorada, había un unicornio. ¡Un unicornio! Solo los había visto en los grabados de los libros de su abuelo y en algunos dibujos animados. Su abuelo le contó que era un animal mágico.

Este era impresionante. Su pelo negro brillante  hacía que el cuerno pareciera aun más blanco. Juan quedó petrificado mirándolo. Con un trote suave, el unicornio se acercó. Su cuerno medía más que el niño. Se paró muy cerca y le habló:

 –Me han dicho que estás triste y he venido para alegrarte con una cabalgada que te quitará todas las penas.

–¿No me harás daño? –Contestó Juan.

Juan estaba un poco asustado con el cuerno y el porte del animal, pero le tranquilizó que supiera que estaba triste. Seguramente su cuerno le sirve de antena para captar noticias de los niños, pensó. El unicornio dijo:

–Los unicornios no podemos hacer daño  a los niños, a veces si cabalgamos muy rápido, se marean pero no te preocupes, hasta que te acostumbres, iré a medio galope. Ánimo, monta…

La cabeza de Juan apenas llegaba a la panza del unicornio ¿Cómo iba a subirse a su grupa? Entonces este bajó su cabeza y dijo:

–Cuélgate con las dos manos de mi cuerno.

Con un giro rápido de su cuello, levantó al niño del suelo y lo lanzó sobre su grupa mientras arrancaba y decía:

–¡Vámonos, Juan, muchas maravillas nos aguardan!”

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Declaración de esperanza: Los estragos del confinamiento en niños y jóvenes pueden ser aliviados por un regreso atinado a la escuela

Más de 160 países tuvimos que cerrar las escuelas por la pandemia y 1500 millones de niños y jóvenes se quedaron sin clase de un día para otro. Ahora todos nos enfrentamos al deseado y temido regreso. La pregunta clave es ¿Cómo están los alumnos que vamos a encontar? Y tras hacer este diagnostíco, ¿Qué necesitan de nosotros, comunidad educativa y familias? ¿Qué debemos cambiar para responder en este momento inédito? Vamos a contestar a estas preguntas cruciales con la ayuda de investigaciones e informes de expertos de todo el mundo. Rara vez tantos seres humanos de distintos países han pensado al unísono sobre un problema.

En este artículo, empezamos por mostrar las evidencias del estado mental post cuarentena de nuestros niños y jóvenes, y los síntomas que mostrarán. Les anticipamos que muchos no están bien, pero en los tres artículos siguientes, desarrollaremos las soluciones. ¡Ánimo a todos, las hay!:

1. Priorizar la salud mental sobre lo curricular.

2. Doble ración de naturaleza

3. Nueva valoración del profesor/a y la escuela

Venimos de la Pedagogía de Emergencia y de décadas de educación Waldorf y hemos visto muchas veces como niños y jóvenes con traumas sanaban si encontraban conocimiento, dialogo, comprensión y acogida. Verán como muchos científicos, profesionales de la salud mental, educadores y personas sabias en todo el mundo están remando para ofrecérselo a nuestros niños.

Los niños se han tenido muy poco en cuenta en las decisiones sobre la cuarentena. Podían ir a parques y malls pero no a la escuela que, cómo verán, es esencial para ellos. Intentemos ahora tenerlos más presentes. Una generación espera que acertemos.

Así están los alumnos: miedo, preocupaciones, pantallismo, estrés.

Andy Hargreaves , Research Professor in Education, Boston College, dice en The Conversation “Después de semanas o meses en casa, los estudiantes habrán perdido el apoyo cara a cara de sus profesores. Muchos jóvenes habrán experimentado pobreza y estrés. Es posible que hayan visto a miembros de la familia enfermarse o empeorar. También, que hayan tenido pocas oportunidades de jugar al aire libre. Las tasas de abuso doméstico y peleas por arreglos de custodia han ido en aumento durante la pandemia del COVID-19. Muchos niños habrán perdido los hábitos que enseñan las escuelas: sentarse en círculo, esperar su turno, saber escuchar y cooperar. Más de unos pocos exhibirán signos de estrés postraumático. Muchos habrán pasado horas mirando teléfonos inteligentes o con videojuegos. Y las brechas de aprendizaje, sin duda se ampliarán entre los niños de hogares más pobres y los más acomodados.”

Las investigaciones confirman este diagnóstico. Al principio de la cuarentena, en abril de 2020, un grupo de investigadores y sociólogos españoles hicieron un estudio de urgencia (puede descargar aquí), dándole voz a niños y jóvenes. Cuando se realizó la encuesta, apenas llevaba tres semanas confinados , pero ya aparecían síntomas de preocupaciones y miedos: muerte de familiares, pérdida de trabajo de los padres, pobreza… Imagine cuando las semanas se convirtieron en trimestres.

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EL BALCON DEL REGRESO A CLASE: Cuenta aquí tus esperanzas, dudas o angustias (Puedes sincerarte, esto no es el Congreso ni Twitter)

Se arrodillo tres veces frente al Grial, en honor de la Trinidad, y suplicó que el hombre doliente quedará libre de sufrimiento. Entonces, se levantó y le preguntó: Tío, ¿qué te atormenta?

Dios ayudó a Anfortas a sanar y curarse por completo…

Parsifal, Wolfram Von Eschenbach, Editorial Siruela

Las opiniones sobre cómo debe ser el regreso seguro a clase están dividiendo al mundo, pero no tienen por que dividir a las personas. Proponemos este blog como un territorio seguro para que las familias puedan expresarse sin polémica o crítica. Como un diario íntimo donde padres, madres y profesores den, sin censura, rienda suelta a sus pensamientos y sentimientos o planteen ideas y propuestas. Los invitamos a expresarse a todos quienes nos leen en distintos países.

Participamos en varias instituciones educativas y recibimos mensajes y consultas de innumerables familias. Muchas están llenas de esperanzas en la vuelta a clase. Para ellas, significará poder incorporarse a sus empresas; tele trabajar sin interrupciones o, para aquellas con déficit tecnológico o de internet, que sus hijos no se queden rezagados. También hay algunas que, tras tantas horas de pantallas, encuentran en sus niños síntomas de abstinencia de vida social u otras que, a pesar de no tener pantallas, igual sufren por la ausencia de sus pares de juego. Por el contrario, también hay muchas familias angustiadas por el riesgo del contagio y dudan o están claramente en contra de dejar volver a sus hijos. En el Balcón queremos que todas puedan expresarse y ser escuchadas.

En plena cuarentena, cuando nos sentíamos desamparados, salíamos a los balcones a compartir nuestros miedos y esperanzas. En esos momentos, si alguien se ponía a cantar o interpretar música para todos, nos hacía sentir menos solos, miembros de la humanidad. Este Balcón quiere recuperar ese espíritu.

Abramos los corazones, contemos qué nos pasa y escuchemos las historias de los demás; sus esperanzas, sus preocupaciones y sus temores. En vez de juzgarnos, preguntémonos los unos a los otros, como Parsifal, ¿Qué te atormenta?

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La abeja y la Rosa Mañosa (para niñ@s de tres años en adelante)

A history of the earth and animated nature by Oliver Goldsmith (1730-1774). Cortesía de Rawpixel.com
Cuento rítmico inédito para aliviar los miedos de la infancia, llevarle alegría en tiempos de confinamiento y alimentar la esperanza. La abeja es un símbolo de lo solar y de la vida en comunidad en la naturaleza. Lo que nuestros niños y niñas están añorando. Escrito en dos versiones: Esta, para niños de tres años en adelante y la publicada a continuación, para mayores de cinco años. Creemos que una gran historia puede cautivar a ambas edades. Solo hemos adaptado la duración, el vocabulario, la cantidad de detalles, y los símbolos.

Dedicado a Carina Vaca Zeller de Yohanan Therapeutes que nos alentó a escribir un cuento para sus pacientes más pequeños, afectados por el encierro y el temor que perciben en sus mayores. ¡Ojalá sea miel para la infancia!

Autores: ©Anita Isla y Manuel Valmorisco

Érase una vez una colmena que estaba escondida dentro de una rama hueca. Alrededor había árboles, arroyos y praderas con flores para hacer miel. Hoy, es un día especial, la abeja Reina está muy contenta. Nuevas abejitas van a nacer. Las sentía moverse intentando salir. De pronto, como si hubiera sonado un despertador, asomaron mil cabecitas a la vez  por los huequitos de sus habitaciones. Eran preciosas, con sus trompas, sus pinzas y sus grandes ojos…

–Ya están aquí mis hijas queridas… Vengan, vengan –dijo la Reina.

Todas empezaron a salir. Tras la cabeza, aparecieron sus alas brillantes y echaron a volar. La Reina del panal se sentó feliz en su trono dorado viéndolas ir de un lado para otro causando mucho alboroto.

Cuando una abeja vuela

suena esta cantinela

Zunzún, Zunzún

Zunzún, Zunzún, Zunzún.

Zumba con alegría

su bella melodía

Zunzún, Zunzún

Zunzún, Zunzún, Zunzún.

La Reina sabía que todas querían salir al campo pero antes había mucho que hacer.

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La abeja y la Rosa Mañosa (para niñ@s de cinco años en adelante)

Rosa: Catalogo Armstrong Nurseries, 1946 (Ontario, Calif.) .Abeja: American bee journal (1861). Cortesía de Internet Archive Book Images en Flickr
Cuento rítmico inédito para aliviar los miedos de la infancia, llevarle alegría en tiempos de confinamiento y alimentar la esperanza. La abeja es un símbolo de lo solar y de la vida en comunidad en la naturaleza. Lo que nuestros niños y niñas están añorando. Escrito en dos versiones: Esta, para mayores de cinco años y la publicada a continuación, para tres años en adelante. Creemos que una gran historia puede cautivar a ambas edades. Solo hemos adaptado la duración, el vocabulario, la cantidad de detalles y los símbolos.

Dedicado a Carina Vaca Zeller de Yohanan Therapeutes que nos alentó a escribir un cuento para sus pacientes más pequeños, afectados por el encierro y el temor que perciben en sus mayores. !Ojalá sea miel para la infancia!

Autores: © Anita Isla y Manuel Valmorisco

Érase una vez una colmena escondida en la rama hueca de un arrayán. Alrededor había más árboles, un arroyo que corría entre piedras cubiertas por musgo y praderas donde crecían flores para hacer miel. Hoy es un día especial en la colmena, la Abeja Reina está contenta. Hace unos meses espera a las abejitas  que están a punto de nacer. Las sentía moverse, intentando romper el tapón de cera que sellaba la entrada de sus piezas…. De pronto, como si hubiera sonado un despertador, mil cabecitas asomaron a la vez por las aberturas de sus celdas. Eran preciosas, con sus trompas, sus pinzas y sus grandes ojos…

 –Ya están aquí mis hijas queridas… Vengan, vengan  –dijo la reina.

Todas empezaron a salir. Tras las cabezas, aparecieron sus alas brillantes y echaron a volar. La reina del panal se sentó feliz en su trono dorado viéndolas ir de un lado para otro causando mucho alboroto.

Cuando una abeja vuela

suena esta cantinela

Zunzún, Zunzún

Zunzún, Zunzún, Zunzún.

Zumba con alegría

su bella melodía

Zunzún, Zunzún

Zunzún, Zunzún, Zunzún.

La Reina las reunió y les dijo:

 –Queridas hijas, bienvenidas a la familia de la colmena.  Aquí todas cuidamos de todas y trabajamos para todas. Yo sé que están deseando salir al mundo, pero aún no es el momento. Antes, tenemos mucho que hacer. Hay que ventilar, limpiar sus celdas y construir despensas para la miel.

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La niña y la mariposa

Cuento rítmico inédito que pretende aliviar el confinamiento y dar esperanza a la infancia a partir de 4 años.

The Fairy Queen Takes an Airy Drive in a Light Carriage, a Twelve-in-hand, drawn by Thoroughbred Butterflies. Richard Doyle, 1870, Cortesía del Metropolitan Museum N.Y.

EN HOMENAJE A LOS GUARDIANES DE LOS VIEJOS CUENTOS Los cuentos ancestrales son como esas semillas de cultivo tradicional que estuvieron a punto de desaparecer, sustituidas por las nuevas semillas transgénicas y registradas. Afortunadamente, algunos guardianes empezaron a conservarlas y legarlas a la humanidad para siempre. Queremos homenajear aquí a todos los narradores orales o literarios que han conservado el tesoro de los cuentos y su poder sanador y formador, que nos prepara para enfrentar a los dragones y los lobos de la vida. A mirar con esperanza el alma de los bosques y a las hadas bienintencionadas. Este cuento, escrito para esta situación insólita y difícil, se alimenta de todos los arquetipos de los cuentos de antaño. Ojalá germinen bondadosamente tanto como esas viejas semillas.

Autores: ©Anita Isla y Manuel Valmorisco

Había una vez un reino donde todos los niños jugaban felices por calles y plazas. Hasta aquel día en que, inesperadamente, llegó el dragón ¡Era enorme¡ Todos los habitantes corrieron a refugiarse en sus casas. No se atrevían a salir por ningún motivo. Creyeron que, al no ver a nadie, la fiera se aburriría y se marcharía. Pero pasaron días, semanas y meses y el dragón seguía volando amenazante por encima de los tejados.

Durante el encierro, Clara soñaba todas las noches, como suelen hacer los niños. Podía así bailar, trepar árboles, hacer rondas con sus amigas y amigos, y traspasar las paredes de esa casa donde llevaba tantos días sin asomar la nariz más que por la ventana ¡Echaba tanto de menos la calle, el parque, las nubes, el patio de su jardín…!En sus sueños, Clara, volaba hasta donde acaba la ciudad y empiezan los bosques, los cerros, las quebradas, los torrentes… Sentada en la rama de un árbol centenario, cantaba y contaba lo que veía:

Allá en los bosques,

Y en las lagunas

Tejen y tejen

Ya las cuncunas.

Tejen y tejen

Todas a una

Capullitos tan suaves

Como una cuna.

Tejen y tejen

Ya las cuncunas

capullitos de seda

como aceitunas.

Adentro duermen

una por una

y ya no comen

ni desayunan.

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