Es lógico pensar que cuantas más cosas haga un niño más preparado estará para el mercado y la vida competitiva. También, es razonable creer que hay que entretenerlos constantemente y proporcionarles muchos juguetes y distracciones para que su vida sea más feliz y divertida. Así lo piensan muchas familias bienintencionadas. Aunque como en tantas cosas en la vida, la lógica demuestra ser corta de vista. Y más cuando hablamos de esa época milagrosa y trascendental que es la infancia del ser humano.
La Mano de Dios, modelada hacia 1896–1902, tallado hacia. 1907, Mármol. Auguste Rodin. Cortesía del Metropoltan Museum de N.Y.
Basado y sostenido en la mera observación
En lo manual radica nuestra humanidad, dado que a través de estas plasmamos nuestra naturaleza. Traducimos nuestro ser a partir de lo creado y para ello el puente primordial son nuestras manos, que para actuar precisan de la alquimia de voluntad, tiempo y observación. La mano destila nuestro espíritu.
Es impresionante y lo veo evidentemente en el ejercicio de escribir sobre ello: dentro de mí he tenido durante muchos meses las ideas de este texto dando vueltas con una claridad abismal, pero a la hora de bajarlo al papel, de traspasarlo mediante mis manos a algo que otra persona sea capaz de leer y asimilar… Al traducirlo a una materialidad, se torna bastante difícil, las manos reaccionan lento, la voluntad escasea y el tiempo se transforma en letargo…
Para que la obra manual traduzca la esencia humana, ha de existir una voluntad potente y el sistema en el que estamos inmersos apunta a la reducción de la voluntad, predominando la búsqueda de la inmediatez. Esto ocurre principalmente porque el motor que nos mueve ha dejado de ser nuestra libre voluntad para reemplazarla por la dependencia monetaria. Estamos inmersos en una era de híper producción y por ende de extremo consumismo, aquello nos hace dependientes de la luminiscencia fluorescente, una luz enceguecedora que está perfectamente calculada para mantenernos en la somnolencia del frenesí. Ya no hay tiempo sino horarios; ya no hay voluntad, sino dinero; ya no hay manos, sino máquinas.
Harvard y hornear galletas @Fotos Anita Isla 2019. Cuando los mayores comparten actividades con sentido con niñas y niños les ayudan a desarrollar actividades ejecutivas..
“Entretener” a los niños y niñas
suele significar mantenerlos ocupados lejos de los adultos para que estos
puedan hacer sus tareas sin intromisión.
Quizá no nos damos cuenta que no hay nada más entretenido para un niño que ver como una persona adulta realiza labores con sentido y como eso nutre su cerebro y refuerza el vínculo que ambas partes necesitan. Dejen que los acompañen, hagan lo que hagan: Ya sea pintar un muro, acarrear leña, hacer una omelette, tejer, arreglar un grifo. Todo vale.
Compartir tiempo y labores con sentido: todo aprendizaje, vínculo y felicidad
También los entretenemos porque queremos que tengan una infancia “turbo”, viviendo experiencias sin parar, con actividades extraescolares y en casa y exposición precoz a la tecnología. Aburrirse nos parece una pérdida de tiempo contraria a la Diosa Productividad. Parece que los educadores y los científicos no hemos sabido trasmitir lo importante que es aburrirse para los niños y desde ese estado empezar a descubrir el mundo. El niño necesita asombrarse con su entorno y para eso los estímulos artificiales y bidimensionales de las pantallas son un retraso en su camino (eso sí frena su productividad). En el asombro, el niño no solo descubre el mundo hace algo igual de importante: va experimentando su individualidad. Se encuentra a sí mismo. Algo difícil que suceda cuando su atención está raptada durante horas por los destellos de las pantallas.
Entretener con pantallas a los niños es retrasar los avances que tienen que lograr que son muchos. Gabriela Mistral nos da la clave, como tantas veces: «Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños no pueden, Ahora es el momento, sus hueso están en formación, su sangre también lo esta y sus sentidos se están desarrollando, a el nosotros no podemos contestarle mañana, su nombre es hoy»
Desarrollaremos en dos artículos estos puntos vitales sobre“entretenimiento” auténticamente productivo con efecto positivos a largo plazo en la vida. Vamos con el primero:
Compartir actividades con sentido: hornear galletas y Harvard
Desde que comenzamos este blog, hemos publicado fotos de niñas y niños jugando libres en las calles. Aunque hoy han desparecido, era lo normal no hace tanto. Esta preocupación por la perdida de espacio vital para los niños se está despertando en todo el mundo. En el Reino Unido, acaba de aparcer este libro con reveladoras y deliciosas fotos que te haran recordar tu propia infancia: juegos patrimoniales; juego libre, autoactivado; mucho ejercicio físico sin reglamentos; los juguetes se sacaban de la casa a la calle, vida en grupo y mucha imaginación: con cualquier cosa se inventaba, entre todos, un entretenimiento. Para ver algunas de las paginas del libro pulsa este enlace. Veras niños radiantes. activos, embelesados en el juego.
Entre todos, podemos volver devolver esa felicidad a los niños . Crear nuevas calles «Paraiso» que los liberen de vivir entre cuatro pareces y un horizonte de pantallas.
¡Ay!, amamos esta iniciativa. Descubre en este artículo de El País, al colegio que ha apostado por el juego libre, autoactivado, frente al deporte reglado y competitivo que monopoliza todo el espacio y expulsa a las niñas de la cancha. También, sus disputas con las autoridades educativas que les hicieron desenterrar la pista deportiva después de que la hubiera cubierto con arena (pagada por una mamá). En todo el mundo progresa el movimiento por el juego libre, con más naturaleza que cemento, por el derecho de las niñas y niños a crear sus propias reglas.
A muchas familias les parece natural que niños y niñas tengan moretones, rasguños o lesiones mientras están en un terreno deportivo, ya sea fútbol, baloncesto, rugby o judo… pero les parece inaceptable que eso mismo suceda en el patio del jardín.
En una reciente capacitación a nivel nacional, las educadoras se
sinceraron diciéndome que están recibiendo muchas presiones y quejas de las
familias por estos pequeños accidentes. Tantas que pedirían que los patios de
juegos se cubran de goma EVA para que el niño caiga sobre un terreno mullido
cada vez que da un mal paso. No es chiste.
Niñas y niños juegan » alrededor de una rosa» en uno de los mejores vecindarios del Cinturón Negro, Chicago, Illinois. 1941. Rosskam, Edwin. Cortesía de Library of Congress Prints and Photographs Division Washington, DC 20540 USA http://hdl.loc.gov/loc.pnp/pp.print
Vas a ver algo casi éxotico hoy: niños y niñas jugando libres en las calles de las ciudades. Mira cuantos tesoros se han esfumado junto con los niños: Juegos patrimoniales; ejercicio físico sin reglamentos; socialización espontánea; tiempo propio para asombrarse con el mundo; juego libre, autoactivado… Los niños de hoy viven frente a las pantallas más horas que al aire libre y que en la calle. No los culpemos. ¡Rescatemos las calles para ellos!
City children – on a play street, N.Y. 1908-1915. George Grantham Bain Collection. Cortesía de Library of Congress Prints and Photographs Division Washington, D.C. 20540 USA Salto del sapo o pídolaL Leap Frog. Library of Congress Prints and Photographs Division Washington, D.C. 20540 USA . cerca de 1981. Stereo copyrighted by by The Fellows Photographic Co.. Cortesía de Library of Congress Prints and Photographs Division Washington, D.C. 20540 USA Campo de juego, Nueva York. Entre 1910 y 1915. Bain News Service. Cortesía de Library of Congress, Prints and Photographs Division, Washington, D.C. 20540 USA, hdl.loc.gov/loc.pnp/pp.print
Quizá los Giants puedan fiicharlos, New York’s West side on MacDougal St. in Greenwich VillageWorld Telegram & Sun photo by Paul Palumbo. N; Robert Currieri holds the ball while Frank Accardi kicks; at right half is Vincent Campanelli and the left halfback is Frank Piscitelli.1964. New York World-Telegram and the Sun Newspaper Photograph Collection. Cortesía de Library of Congress Prints and Photographs Division Washington, D.C. 20540 USA http://hdl.loc.gov/loc.pnp/pp.printContinuar leyendo «Cuando la calle era de las niñas y los niños. Las fotos de la Biblioteca del Congreso USA son ya casi arqueología.»
Tarjeta de Pascua. Cerca de 1907. Fotógrafo desconocido. Cortesía de Nasjonalbiblioteket / National Library of Norway en Flickr.
Érase una vez una familia de liebres de Pascua, el padre, la madre y los siete hijos. El padre y la madre liebre no sabían quién de sus hijos iba a ser ese año la liebre de Pascua. Entonces la madre liebre cogió una cesta con siete huevos, y el padre liebre llamó a sus siete hijos y dijo al mayor:
-Coge un huevo de la cesta y llévalo al jardín de
la casa de los niños.
El mayor cogió el huevo dorado y se fue con él a través del bosque, cruzó por un puente sobre una lagunita, atravesó otro bosque, la pradera y llegó a otro bosque, vio la calle y el jardín de la casa de los niños. Al ver que el portón estaba cerrado y quiso saltar por encima, pero dio un salto tan alto que el huevo se cayó y se rompió. Ésta no era la verdadera liebre de Pascua.
John Horn’s Easter Eggs. Cortesia de The National Archives UK, galería en Flickr.
Huevos de Pascua. ¡Cuánto disfrutan niños y niñas buscándolos y comiéndolos! ¡Cómo se emocionan! Esta fiesta familiar preciosa tiene un «pequeño» problema: el exceso. El azúcar excita tanto a los niños que si comen muchos huevos o dulces o toman bebidas azucaradas perderán su ritmo normal. Les costará más acostarsey levantarse y el lunes llegarán a sus escuelas excitados, nerviosos, fuera de sí. Familias, ayúdenos a los profesores a a salvar el próximo lunes tras la Pascua. Compren huevos sin azúcar -que los hay y muy ricos- o limiten la cantidad de huevos que tomen los niños. ¡Paremos la avalancha de azucar.!Mucha gracias.
Un tratado sobre extremidades artificiales con manos y pies de goma. Año: 1901 Autores: Marks, George Edwin .Colección A. A. Marks Cortesía de The Library of Congress en Flickr.
Vivimos en un mundo que está cerca de la ciencia ficción, podemos hacer casi cuanto queramos mediante clics, la inteligencia artificial avanza a paso agigantado… Si “Fulano” tiene los medios puede haber en su casa una infinidad de electrodomésticos robotizados que hagan por él las tareas básicas de aseo, incluso puede que tenga también otros que preparen platos alucinantes que en su vida imaginó comer en la comodidad de su hogar porque jamás ha tenido atracción por cocinar. Fulano entonces se levanta y clic… puede revisar lo que sucede en el mundo entero a través de una pantallita táctil mientras con otro clic prepara café, ve a sus amigos y familia todos los días aunque no haya ido a visitarlos hace meses.
Con el café listo se sienta en el sillón y prende la tele para ver en directo el partido de futbol que está ocurriendo en Alemania en aquel mismo instante… Se acuerda de pronto de que en pocos días será el cumpleaños de su hermana, desbloquea su teléfono y busca el juego de consola que está de moda, en Chile no está a la venta, busca en los mercados internacionales, paga adicional para acelerar la entrega, llegará al departamento de sus padres el día antes del cumpleaños, les graba un audio por whatsapp para comunicarles que ya lo ha comprado y preguntarles a qué hora les acomoda recibirlo, él no irá a celebrar porque es la final de futbol.