
Cuentos donde gana la liebre buena y tenaz. Cuentos donde aparcen pruebas y dificultades pero al final llegan las recompensas. Justo lo que necesitan nuestros niños abrumados por un momento dificil de digerir hasta por los adultos. Sin sus rutinas, sus compañeros/as, su parque, su patio… Dos cuentos muy terapeúticos. El primero lo repetimos: lo publicamos la Pascua de 2019 cuando estabamos empezando y poco nos conocías.
Busca un rincón agradable y cuando no haya mucho agitación alrededor, leélo en voz alta, despacito, con tu voz trasmitiendo emoción y alegría al final. Gran momento.
Y como estamos en vacaciones… ¿Por qué no decorar la casa con guirnaldas de liebres de Pascua? Solo necesitas papel y tijeras. Mira que facil. Todos pueden colaborar. Cualquier papel vale. Liso, de colores, con estampados, de diario…Ánimo. Cambiarán el paisaje de la casa durante esta semana.
Guirnalda de Liebres de Pascua

Cuento «La Liebre de Pascua», para el primer septenio

Érase una vez una familia de liebres de Pascua, el padre, la madre y los siete hijos. El padre y la madre liebre no sabían quién de sus hijos iba a ser ese año la liebre de Pascua. Entonces la madre liebre cogió una cesta con siete huevos, y el padre liebre llamó a sus siete hijos y dijo al mayor:
-Coge un huevo de la cesta y llévalo al jardín de la casa de los niños.
El mayor cogió el huevo dorado y se fue con él a través del bosque, cruzó por un puente sobre una lagunita, atravesó otro bosque, la pradera y llegó a otro bosque, vio la calle y el jardín de la casa de los niños. Al ver que el portón estaba cerrado y quiso saltar por encima, pero dio un salto tan alto que el huevo se cayó y se rompió. Ésta no era la verdadera liebre de Pascua.
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