Gracias a Aprendemos Juntos que nos ha invitado a conversar sobre los temas de este blog: Visibilizar la infancia, el Derecho Universal del Niño a aburrirse, Conciencia del trauma y Pedagogía de Emergencia, cuentos, juego auto activado, cómo cuidar a los niños en separaciones, devolver la calle a los niños, Bio Ecosofía…Y al final, Anita Isla interpreta el cuento Casa,casita.
Coméntanos tus impresiones y si puedes compártelo. Así haremos más visible la infancia y nuestras preocupaciones y esperanzas para ella. Gracias.
Estos últimos meses, muchas familias y profesoras me han pedido cuentos para separaciones. No sé si es por la pandemia… No puedo sacar conclusiones todavía. Lo que si podemos hacer es acompañar estos momentos dificiles de la infancia, sugiriendo algunas herramientas para las familias y escribiendo este cuento:
El rayo de sol entró por la ventana y fue atravesando todo el dormitorio hasta que alcanzó la cara de Juan, que dormía como un leño con una sonrisa feliz. La luz que atravesaba sus párpados era fuerte, muy fuerte. ¡Qué raro! Juan no estaba acostumbrado a que el sol le diera en la cara por las mañanas. Dio la espalda al sol; no quería despertarse todavía. Que nada interrumpiera el sueño mágico que estaba teniendo:
Iba andando por la ribera de un rio poblada de árboles. La corriente hacía un ruido melodioso al pasar sobre las piedras redondas del lecho. Tras una curva, en medio de una pradera dorada, había un unicornio. ¡Un unicornio! Solo los había visto en los grabados de los libros de su abuelo y en algunos dibujos animados. Su abuelo le contó que era un animal mágico.
Este era impresionante. Su pelo negro brillante hacía que el cuerno pareciera aun más blanco. Juan quedó petrificado mirándolo. Con un trote suave, el unicornio se acercó. Su cuerno medía más que el niño. Se paró muy cerca y le habló:
–Me han dicho que estás triste y he venido para alegrarte con una cabalgada que te quitará todas las penas.
–¿No me harás daño? –Contestó Juan.
Juan estaba un poco asustado con el cuerno y el porte del animal, pero le tranquilizó que supiera que estaba triste. Seguramente su cuerno le sirve de antena para captar noticias de los niños, pensó. El unicornio dijo:
–Los unicornios no podemos hacer daño a los niños, a veces si cabalgamos muy rápido, se marean pero no te preocupes, hasta que te acostumbres, iré a medio galope. Ánimo, monta…
La cabeza de Juan apenas llegaba a la panza del unicornio ¿Cómo iba a subirse a su grupa? Entonces este bajó su cabeza y dijo:
–Cuélgate con las dos manos de mi cuerno.
Con un giro rápido de su cuello, levantó al niño del suelo y lo lanzó sobre su grupa mientras arrancaba y decía:
Este es el tercer cuento de liebres que publicamos para Pascua. Esta vez, protagonizado por una liebre veloz como el viento y sin miedo. Siempre dispuesta ayudar a sus hermanas. Muy apropiado para acompañar la busqueda de los huevos de Pascua que tanto disfrutan niñas y niños. (Ojalá sea moderado el consumo de chocolate)
Érase una vez un campo donde los verdes tallos de maíz se erguían desde la oscura tierra. Un día, se acercó saltando una liebre, con sus dos largas orejas tiesas como dos cucharas. Se puso a roer unos tallos jugosos y luego se sentó mirando a su alrededor para ver si se acercaba alguien. Durante toda la noche estuvo dando vueltas. Al llegar la mañana buscó un lugar donde descansar, escogiendo un sitio junto al sendero del campo. Antes de echarse a dormir, corrió un poco hacia un lado; luego dio media vuelta y volvió por el mismo camino; pero de repente, dio un gran brinco, se fue saltando un poco más lejos, escarbó la hierba y la tierra, y después se sentó sobre sus patas de atrás poniendo su cabeza entre las delanteras. De esta manera se dispuso a descansar. Mientras tanto, un perro que se acercaba corriendo por el sendero, al oler a la liebre, empezó a correr de un lado a otro. Como no levantaba su hocico del suelo, el perro no vio los dos ojos negros que se asomaban por entre los verdes tallos. El perro se fue enfadado porque había perdido la pista de liebre. Y por fin la liebre pudo dormir.
“Si pudieras hacer algo para reducir el crimen, elevar los niveles de educación y de salud, aumentar el ingreso de las familias y mejorar la calidad de vida de comunidades enteras… ¿Por dónde empezarías? La ciencia nos dice que las soluciones a estos complejos problemas sociales las podemos encontrar en la primera infancia”
Brain Hero, Center on the Developing Child, Harvard University
Nota: Esta propuesta nace porque en Chile se van a celebrar elecciones constituyentes, pero puede ser una reflexión útil para otros países donde este blog tiene amig@s. La pandemia ha demostrado que la infancia y la adolescencia no están suficientemente presentes en la conciencia de gobernantes y legisladores.
La resistencia a la adversidad, la fuerza de voluntad, el auto control, el cuidado de la salud propia, la capacidad de superar retos, la empatía, la solidaridad… todo lo que esperamos de los buenos ciudadan@s de nuestra república no se construye cuando ya son ciudadanos. Se cimienta durante la niñez y la adolescencia.
La tarea numero uno de todos los adultos debe ser, pues, cuidar que nuestros niños, niñas y adolescentes (NNA) tengan una infancia sin privaciones, con personas fiables a las que vincularse, libres de discriminación, hambre, violencia, hacinamiento, abandono, abuso sexual… El stress temprano generado por estas amenazas puede afectar al desarrollo cerebral y conductual de los NNA. Niños abandonados, maltratados, abusados son ciudadanos difíciles y tienen más probabilidades de sufrir alcoholismo, depresión, incluso enfermedades cardiacas o diabetes. Durante demasiados años, hemos cerrado los ojos ante muchas de estas lacras. En especial al abuso intrafamiliar y por tutores o personas relevantes. Cuidémos a nuestros NNA no solo porque debamos proteger a los más indefensos, también porque así serán mejores ciudadanos. El crecimiento de las enfermedades mentales entre adolescentes nos avisa de que nuestras sociedades tienen mucho que mejorar.
Por ello, animamos respetuosamente a nuestros constituyentes a incluir los derechos y la protección de NNA en uno o más artículos de la constitución (hay una importante trabajo académico sobre este tema recogido por Unicef Chile)
Además, creemos que debemos aceptar que nuestros NNA son la generación más apartada de la libertad de jugar y recrearse al aire libre y sufre una nivel de sedentarismo desconocido en la historia de la humanidad. Nuestra infancia vive en ciudades donde se primó el automóvil. Perdieron primero la calle y luego la naturaleza se alejó y se degradó. No es de extrañar que sean tan esclavos de las pantallas. Asegurar un acceso fácil y cotidiano a la naturaleza para nuestros NNA no debe ser considerado una utopía sino una inversión en salud y en ciudadanos más resilientes.
Estos son los 7 artículos y los 3 cuentos más populares de 2019 y 2020. Grandes temas de la infancia, la escuela y la familia tratados con humildad, apasionamiento y con los datos que siempre nos gusta aportar. Tambien los asuntos que ha ido imponiendo la vida: El estallido social en Chile con las intervenciones de Pedagogía de Emergencia y, a los pocos meses, la pandemia, el confinamiento, el regreso seguro. Para aliviar estos momentos difíciles, escribimos cuentos originales que han sido queridos y valorados tanto o más que nuestros artículos más sesudos. Verás que ni unos ni otros han perdido actualidad.
«Los niños contraen y propagan el coronavirus la mitad que los adultos» National Geographic, Diciembre 2020
Habrá más crisis antes de que derrotemos al virus pero ahora conocemos al dragón y estamos mejor preparados contra sus últimos coletazos. También sabemos que algunas de nuestras reacciones, aunque bienintencionadas, estaban gobernadas por el miedo. Una de lo mayores errores fue cerrar las escuelas tanto tiempo. Parecía razonable pensar “si los adultos, pueden tele trabajar…los niños y jóvenes pueden tele estudiar”. Se olvidó que sus necesidades y sus fragilidades no son las de las personas adultas. No se tuvo suficientemente en cuenta a las nuevas generaciones.
Ahora tenemos los datos de los países que decidieron volver a clase desde mitad de 2020.
USA:Un estudio de más de 80.000 alumnos en Carolina del Norte publicado en la revista Pediatrics dice: “En las primeras 9 semanas de instrucción presencial en las escuelas de Carolina del Norte, encontramos una transmisión extremadamente limitada del SARS-CoV-2 dentro de la escuela”
España: El diario.es cuenta: “Diciembre ha comenzado con un 0,77% de las aulas confinadas por coronavirus y doce centros cerrados. Hubo un pico de casi 7.000 aulas cerradas (1,7%) en la primera semana de noviembre. El primer trimestre con clases presenciales en medio de la pandemia se da por aprobado por parte de centros, médicos, padres, sindicatos y responsables políticos. Todos han respirado aliviados al comprobar que la vuelta a las aulas no ha supuesto la explosión de la epidemia que muchos pronosticaban y temían»
Chile: Infoma emol.com que «un catastro realizado por el Ministerio de Educación arrojó que en ninguno de los colegios que reabrieron en el país se presentaron brotes de covid-19. Fueron 903 los establecimientos de educación escolar que reanudaron las actividades presenciales durante 2020. De ellos, 768 colegios –el 85% del total–no presentó ningún caso. Solo 11 establecimientos reportaron más de un caso, lo que representa el 1% de todos los colegios que reabrieron»
La revista National Geographic de Diciembre de 2020 hace un un recorrido por las investigaciones de varios países. Islandia: Un estudio con 40.000 personas encontró que los niños menores de 15 años tenían aproximadamente la mitad de probabilidades de estar infectados que los adultos y solo la mitad de probabilidades que los adultos de transmitir el virus a otras personas. Casi todas las transmisiones de coronavirus a niños provienen de adultos. Reino Unido: las reaperturas parciales de escuelas este verano se asociaron con un bajo riesgo de casos; de más de 57,000 escuelas y guarderías, el estudio encontró solo 113 casos asociados con 55 brotes. Alemania: De sus 53.000 escuelas y guarderías; solo un promedio de 32 escuelas por semana ha tenido más de dos casos positivos. Australia: Después de meses de aprendizaje remoto, tanto los maestros como los padres tienen muy claro que cerrar las escuelas produce daños. Ha habido muchos informes de aumento de los problemas de salud mental, violencia doméstica y posiblemente incluso años de vida perdidos debido a la disminución del aprendizaje. Las escuelas deberían ser la primera prioridad en abrir y la última en cerrar.
CURSO 2021: ABRAMOS LAS ESCUELAS.
“Hay un consenso general: la decisión de cerrar escuelas para controlar la pandemia de COVID-19 debería utilizarse como último recurso”Centro Europeo de Control de enfermedades, 23 de diciembre de 2020.
No queremos ocultar que las nuevas cepas pueden ser más contagiosas y que quizá haya que hacer cierres selectivos, pero pedimos a las autoridades de nuestros países que no vuelvan a permitir un cierre total de las escuelas durante tanto tiempo. Los daños han sido innegables:
-Han aumentado los problemas mentales, el sedentarismo y el pantallismo y la enseñanza a distancia ha mostrado más debilidades que fortalezas. -Las poblaciones de estudiantes con riesgo han entrado en franca emergencia. Alejarlos de la escuela ha sido abandonarlos en ambientes inseguros. Dice un informe de la ONG Plan en España tras las suspensión de clases: “La escuela ofrece no solo un espacio para la inclusión social y la socialización, ofrece factores de protección que ayudan a la infancia y adolescencia a generar una imagen diferente, positiva de sí mismos y habilidades sociales y competencias para el desarrollo personal. El ámbito escolar permite también la participación en actividades motivadoras y espacios de aprendizaje y aporta figuras de referencia, profesores/as y tutores/as, que son modelos positivos de relación… Las escuelas permiten construir resiliencia por un factor fundamental: brindan afecto y apoyo. Ayudan a generar un clima de seguridad; promueven la pertenencia y la cooperación; son un lugar de escucha y protección; proporcionan confianza en sus propias capacidades, enseñan a gestionar emociones, etc. Todo eso ahora ha desaparecido con esta emergencia y es vital empezar a recomponerlo”
Las escuelas son tan importantes que en Madrid, tras la catastrófica nevada de principios de Enero 2021, muchas familias fueron con palas a los colegios para limpiar los accesos y que los alumnos pudieran llegar a clase.
MANOS A LA OBRA. TODAVIA TENEMOS TIEMPO.
Preparémonos ahora, antes de que empiece el nuevo curso. Trabajemos para abrir las escuelas. Ese es el plan A. También podemos tener planes B para cierre selectivos que incluyan actividades en el domicilio. Así estamos planificando el nuevo curso en Jardín Waldorf Sophia tratando de llevar el jardín a la casa si llegaran esta situaciones.
TRASLADEMOS LAS CLASES AL AIRE LIBRE
En este blog escribimos y publicamos cuentos de hadas… seguro que algunos habrán pensado que esta propuesta es otro de nuestros “cuentos”. Les parecerá bohemia, romántica, bienintencionada e irreal… ¿podemos mostrarles las evidencias en que se basan y las ventajas que reportaría?
1.Las probabilidades de contagiarse en interiores es 20 veces mayor que en exteriores, New York Times . Unicef aconseja en su Guía para el regreso a clase: “Aumente el flujo de aire y la ventilación para reducir la concentración de gotitas virales y la transmisión de aerosoles. Donde el clima lo permita, traslade las actividades al aire libre y abra las ventanas y puertas cuando estén adentro”
2. La naturaleza tiene un efecto benéfico sobre el stress de los estudiantes (después de tantos meses de pandemia, el stress y la depresión han crecido como nunca). La revista Fronteras en Psicología publica los resultados de una investigación: La Universidad de Cornell revisó más de 10.000 publicaciones científicas sobre el efecto de la estancia en la naturaleza para el stress y afecciones mentales de los estudiantes. Concluyeron: “Los estudios examinados revelaron que cortos periodos de tiempo de estar sentado o caminar en entornos naturales tiene impactos significativos y positivos en los marcadores psicológicos y fisiológicos clave: disminución de la frecuencia cardíaca, el cortisol salival, la presión arterial, la actividad del sistema nervioso simpático y el aumento de la actividad del sistema nervioso parasimpático. Además, también se atribuyeron al tiempo pasado en la naturaleza, la disminución de las emociones negativas: ira-hostilidad, confusión-desconcierto, depresión-abatimiento, fatiga, tensión-ansiedad y el aumento de las positivas: más vigor-actividad, mayor sensación de comodidad, alivio, sensación de naturalidad.”
3.Mejoran el rendimiento académico. New York Times, Julio 2020: “Crecen constantemente las pruebas que indican que las clases al exterior benefician a los estudiantes, en particular a los más jóvenes. Un estudio de 2018, realizado durante un año académico, analizó los desafíos emocionales, cognitivos y de comportamiento que enfrentan 161 estudiantes de quinto grado. Encontró que los que participaban en una clase de ciencias al aire libre mostraban una mayor atención que los del grupo de control que continuaban aprendiendo de manera convencional. En John M. Patterson, una escuela primaria en Filadelfia, los suspensos pasaron de 50 por año a cero después de que se construyó un patio de juegos donde los estudiantes cuidan un jardín y toman clases de gimnasia y ciencias. Recientemente, un examen de tres grupos de estudiantes en Bangladesh encontró que aquellos que estudiaron matemáticas y ciencias en un patio escolar transformado obtuvieron mejores resultados académicos que aquellos que estaban dentro. Más allá de eso, cientos de estudios a lo largo de los años han demostrado una correlación positiva entre estancia en la naturaleza y resultados académicos; algunos investigadores han descubierto que el aprendizaje al aire libre puede mejorar tanto los puntajes de las pruebas estandarizadas como las tasas de graduación”
4. Colaboran a mejorar el sistema inmune. Nuestra amiga, la pediatra Carina Vaca Zeller, acaba de difundir este reciente estudio realizado en Finlandia, donde se “naturalizaron” los patios de algunas escuelas urbanas aportando suelo de bosque y césped: mejoraron en cantidad y variedad la flora bacteriana de la piel y el intestino y por lo tanto las defensas de los niños. Las enfermedades relacionadas con la inmunidad son más frecuentes en las sociedades industrializadas que las que conservan contactos con la naturaleza. Imagine cómo están los sistemas inmunes de nuestros niños y jóvenes tras tantos meses de encierro, en especial quienes lo pasaron en departamentos.
¿Empieza usted a considerar que esta idea puede resolver muchos problemas a la vez? Siga leyendo por favor, ojalá al final se sume a esta propuesta.
A history of the earth and animated nature by Oliver Goldsmith (1730-1774). Cortesía de Rawpixel.com
Cuento rítmico inédito para aliviar los miedos de la infancia, llevarle alegría en tiempos de confinamiento y alimentar la esperanza. La abeja es un símbolo de lo solar y de la vida en comunidad en la naturaleza. Lo que nuestros niños y niñas están añorando. Escrito en dos versiones: Esta, para niños de tres años en adelante y la publicada a continuación, para mayores de cinco años. Creemos que una gran historia puede cautivar a ambas edades. Solo hemos adaptado la duración, el vocabulario, la cantidad de detalles, y los símbolos.
Dedicado a Carina Vaca Zeller de Yohanan Therapeutes que nos alentó a escribir un cuento para sus pacientes más pequeños, afectados por el encierro y el temor que perciben en sus mayores. ¡Ojalá sea miel para la infancia!
Érase una vez una colmena que estaba escondida dentro de una rama hueca. Alrededor había árboles, arroyos y praderas con flores para hacer miel. Hoy, es un día especial, la abeja Reina está muy contenta. Nuevas abejitas van a nacer. Las sentía moverse intentando salir. De pronto, como si hubiera sonado un despertador, asomaron mil cabecitas a la vez por los huequitos de sus habitaciones. Eran preciosas, con sus trompas, sus pinzas y sus grandes ojos…
–Ya están aquí mis hijas queridas… Vengan, vengan –dijo la Reina.
Todas empezaron a salir. Tras la cabeza, aparecieron sus alas brillantes y echaron a volar. La Reina del panal se sentó feliz en su trono dorado viéndolas ir de un lado para otro causando mucho alboroto.
Cuando una abeja vuela
suena esta cantinela
Zunzún, Zunzún
Zunzún, Zunzún, Zunzún.
Zumba con alegría
su bella melodía
Zunzún, Zunzún
Zunzún, Zunzún, Zunzún.
La Reina sabía que todas querían salir al campo pero antes había mucho que hacer.
Rosa: Catalogo Armstrong Nurseries, 1946 (Ontario, Calif.) .Abeja: American bee journal (1861). Cortesía de Internet Archive Book Images en Flickr
Cuento rítmico inédito para aliviar los miedos de la infancia, llevarle alegría en tiempos de confinamiento y alimentar la esperanza. La abeja es un símbolo de lo solar y de la vida en comunidad en la naturaleza. Lo que nuestros niños y niñas están añorando. Escrito en dos versiones: Esta, para mayores de cinco años y la publicada a continuación, para tres años en adelante. Creemos que una gran historia puede cautivar a ambas edades. Solo hemos adaptado la duración, el vocabulario, la cantidad de detalles y los símbolos.
Dedicado a Carina Vaca Zeller de Yohanan Therapeutes que nos alentó a escribir un cuento para sus pacientes más pequeños, afectados por el encierro y el temor que perciben en sus mayores. !Ojalá sea miel para la infancia!
Érase una vez una colmena escondida en la rama hueca de un arrayán. Alrededor había más árboles, un arroyo que corría entre piedras cubiertas por musgo y praderas donde crecían flores para hacer miel. Hoy es un día especial en la colmena, la Abeja Reina está contenta. Hace unos meses espera a las abejitas que están a punto de nacer. Las sentía moverse, intentando romper el tapón de cera que sellaba la entrada de sus piezas…. De pronto, como si hubiera sonado un despertador, mil cabecitas asomaron a la vez por las aberturas de sus celdas. Eran preciosas, con sus trompas, sus pinzas y sus grandes ojos…
–Ya están aquí mis hijas queridas… Vengan, vengan –dijo la reina.
Todas empezaron a salir. Tras las cabezas, aparecieron sus alas brillantes y echaron a volar. La reina del panal se sentó feliz en su trono dorado viéndolas ir de un lado para otro causando mucho alboroto.
Cuando una abeja vuela
suena esta cantinela
Zunzún, Zunzún
Zunzún, Zunzún, Zunzún.
Zumba con alegría
su bella melodía
Zunzún, Zunzún
Zunzún, Zunzún, Zunzún.
La Reina las reunió y les dijo:
–Queridas hijas, bienvenidas a la familia de la colmena. Aquí todas cuidamos de todas y trabajamos para todas. Yo sé que están deseando salir al mundo, pero aún no es el momento. Antes, tenemos mucho que hacer. Hay que ventilar, limpiar sus celdas y construir despensas para la miel.
Cuento rítmico inédito que pretende aliviar el confinamiento y dar esperanza a la infancia a partir de 4 años.
The Fairy Queen Takes an Airy Drive in a Light Carriage, a Twelve-in-hand, drawn by Thoroughbred Butterflies. Richard Doyle, 1870, Cortesía del Metropolitan Museum N.Y.
EN HOMENAJE A LOS GUARDIANES DE LOS VIEJOS CUENTOS Los cuentos ancestrales son como esas semillas de cultivo tradicional que estuvieron a punto de desaparecer, sustituidas por las nuevas semillas transgénicas y registradas. Afortunadamente, algunos guardianes empezaron a conservarlas y legarlas a la humanidad para siempre. Queremos homenajear aquí a todos los narradores orales o literarios que han conservado el tesoro de los cuentos y su poder sanador y formador, que nos prepara para enfrentar a los dragones y los lobos de la vida. A mirar con esperanza el alma de los bosques y a las hadas bienintencionadas. Este cuento, escrito para esta situación insólita y difícil, se alimenta de todos los arquetipos de los cuentos de antaño. Ojalá germinen bondadosamente tanto como esas viejas semillas.
Había una vez un reino donde todos los niños jugaban felices por calles y plazas. Hasta aquel día en que, inesperadamente, llegó el dragón ¡Era enorme¡ Todos los habitantes corrieron a refugiarse en sus casas. No se atrevían a salir por ningún motivo. Creyeron que, al no ver a nadie, la fiera se aburriría y se marcharía. Pero pasaron días, semanas y meses y el dragón seguía volando amenazante por encima de los tejados.
Durante el encierro, Clara soñaba todas las noches, como suelen hacer los niños. Podía así bailar, trepar árboles, hacer rondas con sus amigas y amigos, y traspasar las paredes de esa casa donde llevaba tantos días sin asomar la nariz más que por la ventana ¡Echaba tanto de menos la calle, el parque, las nubes, el patio de su jardín…!En sus sueños, Clara, volaba hasta donde acaba la ciudad y empiezan los bosques, los cerros, las quebradas, los torrentes… Sentada en la rama de un árbol centenario, cantaba y contaba lo que veía:
Libro cortesia de The Walters Arts Museum, Baltimore, U.S.A. Caligrafía Gregorio Valmorisco
En estas semanas de aislamiento, la vida sigue su curso. Unas veces con sucesos felices, otras con pérdidas. Una buena manera de acompañar a los niños/as, de cuidarlos y auto cuidarnos, es abordar estas situaciones narrando o escuchando cuentos. Con mucho cariño, traemos aquí cuatro que describen metafóricamente estos momentos profundos de la vida y de la muerte. Los visten con imágenes que abren nuestras alas, despegan nuestra imaginación y elevan la esperanza. Guardan en sí mismos verdades que no necesitan mayores explicaciones. Para niños y niñas serán mensajes ajustados a su etapa de desarrollo. Para nosotros, los adultos pueden ser un bálsamo en esta incertidumbre. Para todos, un momento de vínculo inolvidable que durara más allá del encierro.
“¿Eres un niño? Busca al grande de las fábulas y pídele que las lea y luego te cuente…otras. ¿Y después? Encuentra a un niño más niño y crea tus propias fabulas para él. Al hacerlo serás tu mismo más grande y más niño. ¿Eres grande? ¡Mentiroso!
Luis Weinstein. Fabulario, Antología de Fábulas, Parafábulas y Préfabulas. Ediciones Co.incidir, Santiago de Chile, Marzo 2020
Hoy llegó una cigüeña a los prados frente a la casa. Estuvo campeando en una lagunilla que había aparecido tras fundirse la última nevada; luego voló a mi tejado y me contó:
-¡Qué viaje largo! ¡Una epopeya! Con el viento de cara, cargando con una criatura que pesaba cuatro kilos y cuarto. El Atlántico se me hizo eterno… Tardé en cruzarlo más de lo previsto. Por fin, me adentré en Brasil siguiendo el curso de un rio enorme que reflejaba el cielo como un espejo; ya en la selva, unos cúmulos, sobresaliendo como castillos por encima del mar de nubes, me obligaron a ganar altura hasta sobrepasarlos; no quería que la tormenta y los rayos despertaran a la niña.