Gobernantes y Constituyentes: Pongan la infancia en la agenda. Nada más importante ni más urgente.

Autores: Anita Isla y Manuel Valmorisco

“Si pudieras hacer algo para reducir el crimen, elevar los niveles de educación y de salud, aumentar el ingreso de las familias y mejorar la calidad de vida de comunidades enteras… ¿Por dónde empezarías? La ciencia nos dice que las soluciones a estos complejos problemas sociales las podemos encontrar en la primera infancia”

Brain Hero, Center on the Developing Child, Harvard University

Nota: Esta propuesta nace porque en Chile se van a celebrar elecciones constituyentes, pero puede ser una reflexión útil para otros países donde este blog tiene amig@s. La pandemia ha demostrado que la infancia y la adolescencia no están suficientemente presentes en la conciencia de gobernantes y legisladores.

La resistencia a la adversidad, la fuerza de voluntad, el auto control, el cuidado de la salud propia, la capacidad de superar retos, la empatía, la solidaridad… todo lo que esperamos de los buenos ciudadan@s de nuestra república no se construye cuando ya son ciudadanos. Se cimienta durante la niñez y la adolescencia. 

La tarea numero uno de todos los adultos debe ser, pues, cuidar que nuestros niños, niñas y adolescentes (NNA) tengan una infancia sin privaciones, con personas fiables a las que vincularse, libres de discriminación, hambre, violencia, hacinamiento, abandono, abuso sexual…  El stress temprano generado por estas amenazas puede afectar al desarrollo cerebral y conductual de los NNA. Niños abandonados, maltratados, abusados son ciudadanos difíciles y tienen más probabilidades de sufrir alcoholismo, depresión, incluso enfermedades cardiacas o diabetes. Durante demasiados años, hemos cerrado los ojos ante muchas de estas lacras. En especial al abuso intrafamiliar y por tutores o personas relevantes. Cuidémos a nuestros NNA no solo porque debamos proteger a los más indefensos, también porque así serán mejores ciudadanos. El crecimiento de las enfermedades mentales entre adolescentes nos avisa de que nuestras sociedades tienen mucho que mejorar.

Por ello, animamos respetuosamente a nuestros constituyentes a incluir los derechos y la protección de NNA en uno o más artículos de la constitución (hay una importante trabajo académico sobre este tema recogido por Unicef Chile)

Además, creemos que debemos aceptar que nuestros NNA son la generación más apartada de la libertad de jugar y recrearse al aire libre y sufre una nivel de sedentarismo desconocido en la historia de la humanidad. Nuestra infancia vive en ciudades donde se primó el automóvil. Perdieron primero la calle y luego la naturaleza se alejó y se degradó. No es de extrañar que sean tan esclavos de las pantallas. Asegurar un acceso fácil y cotidiano a la naturaleza para nuestros NNA no debe ser considerado una utopía sino una inversión en salud y en ciudadanos más resilientes.

También, consideramos que las cifras de obesidad de nuestros NNA no son solo un problema familiar sino social y nacional. El 50.8%de los niños y niñas de 1° básico y el 46,4% de los/las adolescentes de 1º medio presentan obesidad severa, obesidad o sobrepeso, según informe de Unicef 2020. El consumo de productos ultra azucarados erosiona su salud futura y la viabilidad de un sistema nacional de salud con demasiados enfermos prematuros. 

Para finalizar, hay que destacar el papel central de la comunidad educativa para lograr estas generaciones de ciudadanos plenos. Solo un ser humano puede entender si cada niño, niña o adolescente está teniendo una vida feliz o sufre amenazas o traumas. Solo un ser humano puede crear vínculo seguros y ser un modelo a admirar y seguir. Solo un ser humano tiene algo que nunca ofrecerán las máquinas: la inteligencia del corazón. Demos a nuestros educadores reconocimiento, medios y evitemos la masificación.

Este es un momento histórico. Nuestros constituyentes pueden decirle al país que velar por nuestros NNA es una obligación no solo de sus familias sino de cada uno de nosotros. Que son nuestro futuro inmediato y nuestro tesoro y que no podemos volver la cara cuando los encontremos amenazados. Ayudarlos será una obligación ciudadana tan importante como votar, cumplir la ley o socorrer a las víctimas de una accidente.

Imaginemos un país así: Donde todas las personas adultas consideran su más hermosa tarea cuidar de nuestros niños como el bien nacional más precioso. No es un cuento. No es tan loco. Hemos hecho cambios más difíciles. En muchos años de experiencia pedagógica he visto como el vínculo, la atención y el cuidado mejoraban conductas dadas por perdidas. Ánimo, legislador@s, gobernantes, constituyentes, produzcamos este cambio profundo y fructífero. No tardaremos mucho en cosechar sus resultados.

Puedes descargar los PDF de estos dos afiches para imprimir en A4 y para redes sociales

Por favor siguenos en Facebook

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar